Los periodistas no somos herramientas de campaña: urge garantizar nuestra independencia

En medio de la creciente polarización política y la proximidad de procesos electorales, el periodismo enfrenta una grave amenaza: su instrumentalización por parte de los actores políticos.
Desde distintos frentes, los periodistas han sido utilizados como herramientas de propaganda, limitando su labor fiscalizadora y poniendo en riesgo el derecho ciudadano a una información veraz e independiente.
La crisis económica que atraviesa el sector periodístico agrava esta situación. Muchos comunicadores trabajan sin estabilidad laboral ni ingresos dignos, lo que los hace vulnerables a presiones externas.
La falta de financiamiento para los medios independientes y la precarización del oficio ponen en peligro la pluralidad informativa y la libertad de prensa.
Frente a este escenario, periodistas de distintos sectores han alzado la voz para defender su independencia y exigir mejores condiciones laborales.
La libertad de expresión no solo implica el derecho a informar sin censura, sino también la garantía de que quienes ejercen este derecho lo hagan con dignidad y sin ataduras políticas o económicas.
Hacemos un llamado a la sociedad y a las instituciones para que se garantice un periodismo libre, crítico y sostenible.
No podemos permitir que la información sea secuestrada por intereses electorales ni que los periodistas sigan siendo rehenes de la precariedad económica.